Derrota inesperada ante el colista en un mal partido del equipo. El gol, en el minuto 98, precedido de la expulsión de Simón Ballester.

Fin a una racha de 19 partidos sin caer derrotados en el lugar donde menos se podría esperar, ante el colista. En la previa, mirando la clasificación, parecía claro el gran favoritismo de nuestro equipo en la jornada de este fin de semana pero también avisamos que estaba prohibido confiarse puesto que el fútbol es fútbol…

El partido, desde el primer momento se vio que iba a ser feo, falto de ritmo y que todo parecía que se podría decantar a balón parado, acciones que iban a ser determinantes en este tipo de encuentros. El Montecasillas hizo su partido, desquició nuestro centro del campo y bloqueó toda acción de ataque de los nuestros, no pudiendo desplegar nuestro habitual juego. Bien es cierto que las ocasiones y acciones de mayor peligro eran de los nuestros, con Álvaro Cano y Botía como jugadores con mayor peligro, pero sin generar verdadero peligro al guardameta local. El Montecasillas tuvo un par de acercamientos, uno de ellos obligó a Simón a estirarse para evitar el 1-0 cuando nos acercábamos al descanso.

Nuestro rival se fue al descanso con un resultado interesante para sus intereses, viendo que el partido iba a estar a balón parado y que su plan de bloqueo en nuestra sala de máquinas estaba saliendo bien. Los nuestros salieron a la segunda parte con la intención de destruir la maraña defensiva e intentar buscar por alto el peligro, pero nada más lejos de la realidad. Nuestro rival se sentía muy cómodo, buscó sorprender a la contra, detener el partido y que los minutos fueran pasando para así desquiciar a los nuestros. Papi, que salió en el descanso, dispuso de varias ocasiones claras de gol, incluso un mano a mano que sacó el portero. Garnés, en el minuto 91, remató una jugada a balón parado dentro del área y su balón rozó el larguero. Cuando todo parecía que el partido acabaría en 0-0, resultado que no beneficiaba a ninguno para los objetivos reales de temporada, la catástrofe llegó. Un error cuando buscábamos la última jugada en ataque propició una contra letal del Montecasillas donde Simón tuvo que salir del área para derribar al delantero y, así, evitar el gol. Simón fue expulsado con roja directa y, en la falta, Ismael Riquelme enchufó en el minuto 98 el gol que daría los 3 puntos a su equipo y cortaba una racha triunfal de los nuestros.

Próxima jornada recibiremos al EG El Palmar, sábado 16.30 en La Arboleja. ¡Seguimos!