El equipo cayó derrotado ante un rival directo como lo es el Real Murcia Imperial tras un contundente 3-0.

Fue un día gris, y no solo por la mañana que hacía en la capital de la Región de frío y lluvia. El Cieza dominó la primera parte con buen toque pero con escasas ocasiones en la portería rival. Nuestro guardameta Simón en una disputa por alto por el balón se torció el dedo pulgar que le causó molestias durante todo el partido pero que pudo aguantar. Mediada la primera mitad, el jugador del Real Murcia Imperial, Palomino tuvo un lanzamiento de falta, que fue muy dudosa, que pudo sobrepasar la barrera para abrir el marcador para el filial pimentonero. A partir del gol, las ideas esparteras no cambiaron y siguieron dominando el choque y empezando a tener ocasiones de las botas de Raúl Botía, que estuvo muy activo y probó en varias ocasiones fortuna desde la frontal, sin suerte. Cuando todo parecía que así acabaría el primer tiempo, Divine, tras una falta a Sergio González que no se pitó, se marcharía por la banda izquierda ingrensando en el área y, aprovechando un resbalón de nuestro central, batió tras un disparo cruzado a Simón estableciendo el 2-0 con el que acabaría el primer tiempo.

La segunda parte comenzó con la entrada de Papi para dar más electricidad a la zona ofensiva, pero en el primer cuarto de hora tras la reanudación Palomino haría el tercer tanto a placer. Fue un verdadero jarro de agua fría y el equipo se encontraba con una montaña muy difícil de escalar y, pese a que lo intentó una y otra vez la suerte nos fue esquiva en una mañana aciaga para los nuestros. Higgins pudo maquillar el resultado pero su gol, tras una acción a balón parado, fue anulado por fuera de juego. El equipo se mantiene en la segunda posición, ya a 16 del líder y con los rivales pisando los talones. Pese al bache que vivimos el equipo sigue convencido en seguir peleando por conseguir el objetivo, estando convencido de que pese a las adversidades del camino se va a lograr. En las buenas, pero aún más en las malas…

 

¡AHORA MÁS QUE NUNCA, VAMOS CIEZA!